En Casino Royale el espía de los dos ceros toma cerveza. No, no es una herejía.
Todos estamos acostumbrados a que James Bond se pasee por hoteles, restaurantes, cabarets y hasta bares de tapas repitiendo su pedido de vodka martini "agitado, no revuelto" (con clientes así...). Pocos saben que en algunas novelas escritas por Ian Fleming, el servicio secreto de Su Majestad tomaba ¡cerveza!
Pero como Casino Royale es en realidad la primera aventura del muchacho (es decir, el "nacimiento" de Bond como el Bond que conocimos hace muchos años, que Hollywood puede contar para atrás), aquí tomará la blonda bebida que habrá perdido glamour pero ha ganado mercados. De hecho, una muy famosa marca de color verde aparecerá en pantalla. Estamos en la era del Product Placement y poco falta para que una fábrica de armas sponsoree las municiones.
Ya volverá al vodka martini. Nadie nace sofisticado: después de todo, Sean Connery empezó como un pobre muchachito haciendo culturismo.
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