
El novio de mi madre, Stardust y Hairspray la devuelven al cine.
Michelle Pfeiffer es una de nuestras actrices favoritas. Sin embargo, hace muchos años que no tiene un rol a su medida. Sus últimas apariciones en la pantalla fueron grandes fiascos -desde Historia de lo nuestro en 1999, de Rob Reiner y con Bruce Willis, tal vez su última cinta interesante: Lo que la verdad esconde, Yo soy Sam, La flor del mal y Simbad, La leyenda de los 7 mares no supieron aprovechar a esta extraordinaria actriz que, desde su matrimonio con un conocido productor de tevé, parece no haber dado sino malos pasos en cine.
Así que, luego de cinco años de ausencia, Michelle regresa de la mano de la directora Amy Heckerling con la película El novio de mi madre, una comedia romántica. El filme cuenta la historia de Rosie, una madre soltera de cuarenta años que se enamora de un hombre menor que ella, al tiempo que se entera que su ex marido va a tener un hijo con una mujer más joven. El galán esta vez es Paul Rudd un muchacho que cuando es bien dirigido resulta un interesante partenaire (ver nomás su desempeño en la gran Virgen a los cuarenta). La cinta, en el original I could never be your woman (Nunca seré tu mujer) tiene en su elenco a comediantes como Tracey Ullman y Jon Lovitz.
El año nos traerá a la Pfeiffer en otros estrenos: Stardust, una nueva fantasía basada en la obra de Neil Gainman, dirigida por Matthew Vaughn y con un elenco que, por ahora, resulta espectacular: Robert De Niro, Peter O'Toole, Ian McKellen... Y la "remake" (¿acaso puede hacerse algo así con un film de John Waters?) de Hairspray, dirigida por Adam Shakaman y con John Travolta y Christopher Walken a la cabeza...
Nos alegra el regreso de Michelle:esperemos que el cine le depare films y papeles mejores.
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