En la rueda de prensa de A Mighty Heart, nuevo film de Michael Winterbottom sobre la ordalía que sufrió Daniel Perl, periodista del Wall Street Journal secuestrado y asesinado en Pakistán cuya esposa hizo lo imposible por encontrarlo, la señora Angelina Jolie exigió que los periodistas firmaran un compromiso escrito de no preguntar por su vida privada.
Un columnista de la cadena FoxNews acusó a la esposa de Brad Pitt de ser "hipócrita" por haber elegido protagonizar un film que habla de la libertad de prensa e impedirla al mismo tiempo. Lleva algo de razón: se supone que cuando una persona da una conferencia de prensa no debe de haber límites a las preguntas: después de todo, tiene toda la libertad del mundo de decir "no contesto tal o cual cosa". Pero también hay un problema más serio y es confundir a la persona real con el personaje, o pensar que sólo tiene derecho de interpretar a una persona con ciertas ideas un actor o actriz que las comparta. Una imbecilidad atómica: de ser así, Adolphe Menjou nunca debió participar de Paths of Glory y Bruno Ganz o Richard Basehart, por haber personificado a Hitler, deberían ser tremendos nazis.
A veces los estadounidenses son de una incapacidad para pensar más allá del reflejo condicionado que asombra.

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