Lassie
¡Sí, lo mismo de siempre!
Un niño y su perro. Niño separado del perro. El perro vuelve. Fin.
La gran pregunta no es si la película es buena o mala: con niños tristes y perros peludos es imposible no lagrimear. La pregunta es por qué tales cosas siguen siendo efectivas aun cuando sabemos de memoria -y más- qué es lo que va a suceder. Y por qué, además, se consideran virtudes en los animales que no son más que reflejos condicionados. No señora, no señor: los perros no son ejemplos de vida ni pueden enseñarnos sobre los sentimientos. Si tienen hambre y lo único que hay para comer es el pobre niño que los ama, lo comen sin ningún problema.
Pero sí, se llora igual.
¿Para cuándo una película con esas joyas del mundo animal, los gatos?
no importa que siempre sea la misma historia porque de todas maneras siempre le agradan a los televidentes y siempre hay un motivo diferente por el que el perro se va y cada perro tiene diferentes dones unos juegan futbol otros basquetbol otros son superheroescomo lassie y los perros a parte de ser el mejor amigo del hombre son muy tiernos y cariñosos
Publicado por: luisa maria tellez arroyave | 17/12/08 at 15:36